Rodolfo

..."nada ajeno al ser llega al ser o al mi mismo, la experiencia del mi mismo es el mi mismo sin experimentador".
Gracias Rodolfo.

Pedro Rodea. El libro del espejo.

Mirad…˜ ved bien dentro de vosotros mismos…˜ y sabeos ser el que está viendo este dentro…˜ Éste es un acto reflexivo…˜ éste es el acto clave…˜ el acto matriz de toda la meditación…˜ Tenéis que hacer este acto…˜ de él depende el éxito en este trabajo de conocimiento de uno mismo…˜ La visión…˜ vuestra visión…˜ debe vol-ver a vosotros mismos…˜ después de haber visto que nada de lo que ve es ella…˜
Es una operación misteriosa que tiene lugar toda entera en nosotros…˜ Nadie más ve en nuestro lugar nuestro propio dentro…˜ Nosotros tenemos que llegar por con-vicción propia a saber de nosotros mismos…˜: «En esta operación de estar viendo mi propio adentro…˜ nada de lo que estoy viendo me ve…˜ Es esta visión mía la que ve todo…˜ Ella es como si fuera una prolongación de mí mismo…˜ ella es como un órgano incorpóreo que palpara todo este interior mío…˜ Yo soy el receptor de la im-presión de lo que ella ve…˜ yo soy el receptor de la impresión de lo que ella toca…˜ Pero lo que yo soy verdaderamente no es la visión…˜ no es como la visión…˜ no es de la misma naturaleza de la visión…˜ Lo que yo soy verdaderamente es infinitamen-te más MÍ MISMO que esta visión que me sirve…˜
Cuando ella vuelve a mí…˜ no es ella quien me encuentra…˜ es Mí mismo quien la encuentra a ella…˜ Yo soy el Gran disolvedor de la visión y de lo que la visión ve…˜ ¿Comprendéis?…˜ Mi magnitud no puede ser medida…˜ Todo lo que me en-cuentra…˜ queda instantáneamente desaparecido en Mí…˜ Otro que mí mismo no puede encontrarme desaparecido en Mí…˜ Otro que mí mismo no puede encontrarme y seguir siendo otro que mí mismo…˜ ¿Por qué es ello así?…˜ Ello es así porque ni la visión ni lo que la visión ve es real…˜ ¿Qué quiere decir que ni la visión ni lo que la visión ve es real?…˜ Ello quiere decir exactamente que sin el receptor de la visión y de lo que la visión ve…˜ no hay visión ni lo que la visión ve…˜ Ello quiere decir que la visión y lo que la visión ve no es un ser…˜ sino un proceso…˜ mientras que el receptor de la visión y de lo que la visión ve es verdaderamente eterno…˜: Manifes-tado…˜ revelado a Mí mismo como la Presencia que traga el devenir entero del uni-verso…˜ mi verdadera Mismidad es igualmente mi verdadera Mismidad cuando nin-guna visión ni sensación de ser me manifiesta y me revela a mí mismo…˜
El universo entero aparece y desaparece en mi visión…˜ Mi visión despierta y se duerme en mí…˜: mí mismo sé de Mí mismo que soy el que soy…˜ cuando la visión despierta en Mí…˜ A esto se llama mi manifestación de mí mismo a Mí mismo…˜ Este es el estado de verdadera meditación y contemplación…˜ No he descrito nada que sea patrimonio mío…˜ Esto está ocurriendo antes de que yo me haya identificado jamás a mí mismo con un hombre…˜ con un objeto que está apareciendo en mí vi-sión…˜ Lo que describo no es una operación humana ni divina…˜ Lo que describo está teniendo lugar en un ámbito tan mí mismo sólo…˜ que aquí todavía no son Dios ni los hombres…˜
Cuando la visión se duerme en mi Presencia…˜ a esto se llama mi no manifesta-ción de mí mismo a Mí mismo…˜ En mí no manifestación de mí mismo a Mí mis-mo…˜ todo rastro de mi saber que yo soy lo que yo soy queda completamente traga-do…˜ absolutamente desaparecido en Mí…˜ íntimamente cambiado en Mí mismo sólo»…˜

Si nuestro Amor no abarca la totalidad de esta operación sublime…˜ nosotros no seremos capaces de comprender Quién somos…˜ Mirad…˜ la visión de nuestro pro-pio adentro…˜ volviendo a nosotros…˜ Nosotros mismos recibiéndola…˜ y sabiendo con ella que nosotros somos el que ve lo que ella ve…˜ Nosotros mismos sabiendo de nosotros mismos que cuando la visión no viene a nuestra Presencia…˜ nuestra Presencia queda inmanifestada…˜ Que nosotros quedamos en un pleroma incognos-cible hecho enteramente de nuestra propia Mismidad sólo…˜ Mismidad incognosci-ble…˜ indiscernible…˜ inencontrable…˜ irrastreable…˜ supremamente idéntica a sí misma sólo…˜ sublimemente encontrada para sí misma sólo…˜ Mirad…˜ si nuestro Amor no abarca la totalidad de esta operación sublime…˜ en su simultaneidad…˜ en su Ahora eterno…˜ si nuestro Amor no abarca por igual este saber que nosotros so-mos…˜ y este no saber que nosotros somos…˜ plenamente revelados a nosotros siempre ahora…˜ nosotros no seremos capaces de comprender Quién somos…˜
No hay ningún ahora vemos quién somos y después ya no lo veremos…˜: Esto no son dos operaciones sucesivas en el tiempo…˜ son una única operación simultá-nea…˜ siempre Ahora…˜ Ver que ahora vemos y sabemos que nosotros somos es lo que se llama vida…˜ No ver y no saber que nosotros somos es lo que se llama muer-te…˜
A no ser que nuestro Amor abarque por igual…˜ siempre Ahora…˜ tanto ver y saber que nosotros somos…˜ como no ver y no saber que nosotros somos…˜ noso-tros no seremos capaces de comprender Quién somos…˜

Libro gratuito Fractáfisis. Daniel Antianka.

Un libro inédito sobre la infinitud y fractalidad del Universo, de Daniel Antianka, desde Santiago, Chile. En palabras del propio autor:
Durante bastante tiempo he trabajado en un libro de corte científico, llamado “Fractáfisis”, el cual es un texto muy revelador y conciso, en donde se demuestra detalladamente la magnitud infinita que posee el Universo, en función de una estructura fractal que se itera infinitamente hacia el macrocosmos y el microcosmos.
Este libro expone una visionaria cosmovisión que se define específicamente como Principio de la Cosmofractalidad, por su conjugación de los términos cosmos y fractal. Por cuanto, el Principio de la Cosmofractalidad constituye una reinvención de la teoría del Universo holográfico, en donde se unifican una enorme gama de: fenómenos naturales, sucesos matemáticos, experimentos científicos, y leyes físicas.
“Fractáfisis” tiene por finalidad el explicar de un modo más científico la infinitud y fractalidad del Universo, y acercar tales descubrimientos al lector no tan instruido en las temáticas de la ciencia; razón por la cual esta obra es de lectura ágil y condensa perfectamente su gran cantidad de información en solo 73 páginas.
Creo firmemente que el verdadero conocimiento es invaluable, razón por la cual quise hacer de “Fractáfisis” un libro de difusión gratuita, que pueda estar disponible para ser descargado por todo aquel que desee leerlo.

Enlace de descarga:

https://www.dropbox.com/s/zljbkth44zhyazt/FRACT%C3%81FISIS%20%282%C2%AA%20edici%C3%B3n%20Septiembre%202013%29.pdf

“Verfractal.es” grabo un vídeo muy bueno del libro:

Pedro Rodea, Ativarnashram. El libro del despertar o si tenéis que llamarme llamadme nadie




Vídeo del último programa de La Huella del Maestro. Fragmento del libro "El libro del despertar o si tenéis que llamarme llamadme nadie", de Pedro Rodea, Ativarnashram. La música es de Chuck Wild, del álbum "A Liquid Mind Experience".
Muchas gracias a todos los maestros, músicos, oyentes, y personas que de una u otra forma han contribuido a este programa.

Ultimo Programa de La Huella del Maestro




En este último programa de La Huella del Maestro tendremos un fragmento del libro "El libro del despertar o si tenéis que llamarme llamadme nadie", de Pedro Rodea, Ativarnashram. La música es de Chuck Wild, del álbum "A Liquid Mind Experience".
Muchas gracias a todos los maestros, músicos, oyentes, y personas que de una u otra forma han contribuido a este programa.

El Mundo Según Tú ~ con palabras de Mooji




¿Puede ser más sencillo que esto? Este video es un tributo a las enseñanzas de Mooji. Gracias por este mensaje.

Ken Wilber - Encontrando tu Verdadero Yo (Español Subtitulado)




Ken Wilber habla sobre el Verdadero Yo, del Yo Transpersonal, y como este "Yo Siendo" se identifica a si mismo con objetos en el campo de la consciencia dando nacimiento al Ego y al sufrimiento.

EL NÉCTAR DE LOS PIES DEL SEÑOR

INTRODUCCIÓN

Sri Nisargadatta Maharaj es un verdadero Maestro en el Arte de la Transcendencia. Sin percibir la naturaleza real de esta transcendencia, no se puede comprender ade-cuadamente a Maharaj debido a que todos los esfuerzos de uno se quedan en una mera actividad mental. Y uno de los mayores escollos en la búsqueda espiritual es quedarse atrapado en un nivel particular, mientras se piensa que se ha alcanzado la meta final.
El proceso de transcendencia en este caso consta de dos fases. Primero, por la comprensión cabal de lo que uno es operativamente a través de una cuidadosa y plena observación y contemplación uno puede llegar a darse cuenta de la sensación de ser, o la consciencia de la «yo soidad», en su estado puro sin el menor tinte de «individualidad». Dicha consciencia es en realidad la consciencia universal y se realiza únicamente a través de la transcendencia del «mí».
Para este darse cuenta es esencial la comprensión de la identidad real de uno, que ha sido obscurecida por nuestra identificación con el cuerpo. El cuerpo mismo es inerte y no proclama ninguna identidad. Al identificarnos con el cuerpo estamos im-poniendo límites a nuestro Sí mismo, donde en realidad no hay ninguno. Así, nosotros somos la totalidad en la que aparecen y desaparecen todos los objetos y «perso-nalidades» y que, en sí misma, es «apersonal» o impersonal. Al cortar esta falsa iden-tificación con el cuerpo, nuestra naturaleza real se manifiesta como sin forma sin cuerpo ni mente en la que la mente se ve como mero «ruido interno», o como una estructura artificial (es decir, conceptual) sobreimpuesta a un estado de no mente, la consciencia manifiesta dinámica. En este estado no se tienen necesidades ni demandas, y así ya no puede existir ningún problema.
Debe verse también claramente que esta consciencia o eseidad la senciencia que nos distingue de un pedazo de carne sin vida nos ha venido como un extraño en la noche, más allá de toda aparente causalidad. Aunque en sí misma es de una naturaleza estrictamente temporal e intermitente en su manifestación, siempre se afa-na por mantener la continuidad en el tiempo, aferrándose al sentido del cuerpo y al recuerdo de las múltiples experiencias e imágenes conceptuales que constituyen las asociaciones mentales del cuerpo.
La segunda fase del proceso de transcendencia es esa en la que se transciende incluso esta eseidad o consciencia universal. La eseidad, en su aspecto de cognitividad, se transciende a sí misma, conduciendo a darse cuenta de que uno es esa eseidad sólo como fenómeno o manifestación, pero que, fundamentalmente, uno no es eso en absoluto. Uno no es ninguna de estas cosas temporales debido a que el espacio-tiempo no tiene ninguna realidad fuera de nuestro ser; ha venido con la eseidad como un modo de experiencia perceptual es decir, como un marco de experiencia que nos permite observar como «objetos», en una manera secuencial, lo que es esencialmente sin forma y sin tiempo. Así pues, ¿qué es uno entonces, cuando se han eliminado todas las apariencias superficiales y sobreimpuestas? Uno es lo que siempre ha sido y siempre será, atemporalmente, la Fuente, o lo Absoluto, que ha desplegado la totalidad de este mundo relativo. Por otra parte, debido a que la eseidad es estrictamente temporal, no puede soportarse a sí misma. Necesita el soporte de lo Absoluto, y así, finalmente, nosotros somos Eso.

Dilgo Khyentse Rimpoche. Viaje hacia la Iluminación.




Dilgo Khyentse Rinpoche fue uno de los últimos de la generación de lamas que completó su educación y entrenamiento en el Tibet. Nació en 1910 en el Tibet Oriental y antes de nacer fue reconocido como un tulku o renacimiento del maestro Mipham Rinpoche y posteriormente como la emanación de Jamyang Khyentse Wangpo. Khyentse significa sabiduría y amor. Los tulkus Khyentse son renacimientos de varias figuras claves en el desarrollo del Budismo Tibetano.

Aun siendo niño manifestó un fuerte deseo de dedicarse a la vida espiritual y a la edad de once años, entró en el Monasterio Shechen de la tradición Nyngma. Tuvo muchos grandes maestros, entre ellos su gurú raíz, Shechen Gyaltsap de quien recibió todos las iniciaciones e instrucciones esenciales de la tradición Nyingma.

Dilgo Khyentse Rimpoche Desde la edad de quince años hasta los veintiocho años, estuvo en retiro de silencio, viviendo aisladamente en cuevas y ermitas, o a veces simplemente bajo el abrigo de las roca en las zonas montañosas. Después, pasó muchos años con Dzongsar Khyentse Chokyi Lodro (1893-1959) de quien recibió iniciaciones y enseñanzas. Cuando le dijo a su maestro que quería pasar el resto de su vida en retiros solitarios, Chokyi Lodro respondió que había llegado el momento de transmitir a otros las enseñanzas que había recibido. Desde entonces, trabajó con la incansable energía típica del linaje Khyentse.

Cuando los chinos invadieron el Tíbet a fines de los años cincuenta, Dilgo Khyentse y su familia escapó a Tíbet central dejando todo, incluyendo sus preciados libros y la mayoría de sus propios escritos. Buscaron el exilio en Bhután, donde la Familia Real de Bután les recibió amablemente.

En Bhután comenzó a enseñar en una escuela grande cerca de la capital y pronto muchos estudiantes comenzaron a seguirle. Con el paso de los años se convirtió en uno de los maestros budistas más importantes de Bhután, venerado por todos, desde el Rey hasta el humilde agricultor.

Dedicó considerables esfuerzos a la fundación y el mantenimiento de los templos, colegios y monasterios.

el nuevo monasterio Shechen Una de sus últimas grandes tareas fue la fundación de un nuevo Monasterio Shechen en Nepal así trasplantando la tradición del monasterio original a un nuevo hogar. Era su deseo que las enseñanzas continuaran en su auténtica pureza, tal y como se habían estudiado y practicado en el Tíbet.

foto: el nuevo monasterio Shechen

En la India, construyó una estupa en Bodhgaya, y planeó el construir siete estupas en los lugares de peregrinación para promover la paz en el mundo.

También fue considerado como uno de los más grandes maestros Dzogchen de su tiempo y fue el maestro de muchos e importantes lamas incluidos el Dalai Lama , Chögyam Trungpa Rinpoche y otros de las cuatro escuelas del budismo tibetano. Incluso en sus últimos años, Dilgo Khyentse viajó a lo largo de los Himalayas y al occidente, transmitiendo y explicando las enseñanzas a sus alumnos.

Fue también uno de los maestros de nuestro propio maestro Sangharaksita quien recuerda a Dilgo Khyentse como un hombre de gran naturalidad y amabilidad que vivió de una forma muy sencilla a pesar de su prestigio.

Cuando fue autorizado a regresar al Tíbet, hizo tres largas visitas a el Tíbet donde fue recibido con gran alegría y emoción. Inauguró la reconstrucción del original monasterio de Shechen que había sido destruido durante la Revolución Cultural. También pidió al gobierno chino la autorización para restaurar el Monasterio Samye, el primer monasterio budista en el Tíbet. Su templo principal fue completamente restaurado para 1990.

A la edad de 81, después de una breve enfermedad, falleció en Bhután dejando un legado de enseñanzas que continúa a través del trabajo de sus alumnos y del Dilgo Khyentse Fellowship.

Bentinho Massaro. Consciencia y Experiencias son una Unidad.




Primer video del retiro de 4 días en San Rafael con Bentinho.
Más Info: www.free-awareness.com

Kidest OM en español - Punto Cero de Percepcion




En este relato Kidest devela el potencial humano de liberar su consciencia atada a la vision limitada del mundo. Para poder descubrir asi la unica escencia natural que es el infinito oceano de consciencia.

Francis Lucille

El tronco común del falso saber es la creencia que tenemos que la consciencia está limitada por el cuerpo o por la mente, y por consciencia quiero decir aquello que escu-cha estas palabras en este instante. Como decía el centro de este falso saber es que creo saber que la consciencia está limitada por el cuerpo o por la mente; esta explica-ción requiere una definición de lo que es la mente y la diferencia entre mente y lo que llamo consciencia.

La consciencia es aquello que percibe estas palabras en este momento mismo. Y lo que yo llamo mente es la totalidad de nuestra experiencia humana tal como la recordamos y tal como la experimentamos de una manera objetiva en este momento mismo. En otras palabras, la mente es todo aquello que hemos percibido y todo aquello que per-cibimos en tanto que ser humano, y la consciencia es aquello que lo percibe y lo ha percibido. En general es evidente que la mente es limitada; la mente de Francis no percibe necesariamente tu mente y tu mente no percibe necesariamente la mente de Francis, y en este momento Nueva York no aparece en nuestra mente aquí lo cual no quiere decir que Nueva York no exista o que no aparezca en la mente de otros, así que nuestra experiencia humana que es objetiva y fenoménica es limitada. Entonces el falso saber consiste en decir “puesto que mi experiencia fenoménica humana es limi-tada de ello se deduce que la consciencia que lo percibe es también limitada”. Este es un razonamiento que parece lógico pero que, de hecho, es una falacia; es por esto que lo llamo falso conocimiento o falso saber. El ejemplo que utilizo para ilustrarlo es el del astrónomo y las imágenes que ve con su telescopio. Las imágenes percibidas en el telescopio no nos informan en absoluto so-bre la edad, el género, el color de ojos o cualquier rasgo del astrónomo. Aquello que es percibido no nos informa en absoluto de aquello que lo percibe, porque aquello que es percibido no percibe a eso que lo percibe, y puesto que aquello que es percibido no percibe a aquello que lo percibe no puede aportar información alguna sobre eso que lo percibe.


Texto extraido de: RETIRO CON FRANCIS LUCILLE
Barcelona, del 16 al 22 de julio de 2012
Transcripción de los diálogos
contenido en el blog
http://yogayestudiostradicionales.blogspot.com.es/

Enrique Martinez Lozano. El misterio de la conciencia.

Fragmento del artículo titulado El enigma cuántico.
Para ver el artículo completo y la web del autor visitar:
http://www.enriquemartinezlozano.com/

El misterio de la conciencia

La teoría cuántica insinúa algo que está “más allá” del llamado “mundo físico”; “algo” que no sólo lo modifica, sino que lo crea. En este sentido, como acabo de decir, la mecánica cuántica nos fuerza a admitir que la visión mecanicista del mundo es fundamentalmente inadecuada. No sólo eso: nos obliga a reconocer que no hay manera de interpretar los resultados incontestables de la propia teoría sin encontrarse con la conciencia.
Llegados a este punto, los físicos suelen ser muy cautos. Reconocen que la física moderna insinúa mucho, pero –añaden enseguida- ahí se acaba todo. No están dispuestos a que se hagan extrapolaciones precipitadas, en las que todo se mezcla apresuradamente, llegando a formulaciones que parecen más bien nacidas de la ciencia-ficción.
De ahí que, a la espera de ulteriores descubrimientos, la postura más sensata parece ser la que afirma que la “conciencia” –entendida como “percatación” o “sensación de percatación”- afecta directa y decisivamente a la realidad física.
Los dos grandes misterios que se colocan sobre la mesa son los que se refieren a la conciencia (¿existe el “mundo interior”?) y al propio enigma cuántico (¿existe un mundo “ahí fuera”?). Lo llamativo es que la mecánica cuántica parece conectar ambos mundos. Y que sus primeras “respuestas”, no sólo descubren la falsedad de la visión del mundo nacida a partir de la física clásica (materialista, reduccionista y determinista), sino que, afirmando la interconexión de todo lo real, nos abren a un horizonte tan ilimitado como la propia Conciencia. Parece ser ésta, y no la materia, la que sostiene toda la realidad. O quizás con mayor precisión –aunque esto nos adentre ya en el territorio de la espiritualidad y de la mística-, conciencia y materia no son sino las dos caras –inseparables- de lo Real. Aunque soy consciente de que, con esta afirmación, hemos trascendido los límites de la física y del objetivo que se proponía el libro reseñado…

*****


Conscientes, sin embargo, de que entramos en un “saber” diferente y sin querer hacer ningún tipo de mezcolanza fácil, ello no es obstáculo para reconocer que lo “insinuado” desde la física cuántica converge admirablemente con algo que los místicos siempre han proclamado. Y que podría sintetizarse en estas palabras de Hans-Peter Dürr: “La realidad es en principio creativa, no tiene límites; es abierta, dinámica, inestable, es el todo indivisible. He caracterizado esa realidad como espíritu. El fundamento del mundo no es material, sino espiritual”.
Resulta más triste comprobar que la visión del mundo que todavía sigue manteniendo y transmitiendo nuestra cultura esté marcada por el materialismo obsoleto que se desprendía de la física clásica y de su incorrecta lectura de la realidad. Este es, a mi modo de ver, un grave déficit en la educación de los niños y jóvenes, por lo que tiene de falso y reductor y, por tanto, empobrecedor de lo humano.
Sabemos que un paradigma es un “marco” o “filtro” a través del cual vemos la realidad. Siempre es así. Del mismo modo que no podemos decir ni una sola palabra sin usar un idioma lingüístico, tampoco podemos acercarnos a la realidad sino a través de un determinado “idioma cultural” (eso es el paradigma).
Por otro lado, sabemos también que el paradigma reviste necesariamente un carácter ambiguo: si por un lado nos permite acercarnos a la realidad, por el otro nos impide ver aquello que no cabe en el propio paradigma.
Por decirlo de un modo más concreto: para un paradigma materialista, todo lo “espiritual” no existe. Por tanto, quien esté usando ese “filtro”, jamás podrá ver la dimensión espiritual de la realidad. Y ni siquiera se le ocurrirá cuestionar su visión, a menos que ocurra algo que le haga revisar su propio paradigma.
Pues bien, el paradigma materialista se sustentaba en la visión del mundo que se desprendía de la física clásica. Y debido al prestigio de la ciencia en nuestro mundo occidental –unido a otros factores en los que no entramos ahora-, aquel paradigma arraigó con fuerza en nuestra cultura, conformando la visión “oficial” e “incuestionable”, hasta adquirir prácticamente un carácter de “dogma” profano. Una vez asimilado como verdadero, quien lo asumía como válido, quedaba por ello mismo incapacitado para poder “ver” la dimensión espiritual: el propio paradigma lo impedía… -y lo que es más grave-, sin que el propio sujeto fuera consciente de la trampa.
Con la física cuántica, el paradigma se modifica radicalmente. Como hemos visto, todos los descubrimientos mecanocuánticos remiten a la conciencia. En cierto, modo se invierte absolutamente el “modo de ver” la realidad: ya no es la materia el sustento último de lo real, sino más bien al contrario. Ha nacido un nuevo paradigma, que remite –y nos hace abrir los ojos- a la realidad espiritual.
Lo que ocurre es que este nuevo paradigma apenas ahora empieza a ser “asimilado”, y todavía de forma minoritaria. La inercia del anterior es muy poderosa. Con todo, el día en que sea integrado masivamente, nacerá sin duda una nueva “cultura”, en la que la dimensión espiritual –en el sentido más genuino y amplio de la palabra, que nada tiene que ver con confesiones religiosas, credos o ritos- ocupará un lugar bien destacado. A mi modo de ver, superaremos el reduccionismo materialista (positivista), empobrecedor de lo humano, y emergerá una visión preñada de potencialidades. Quiero creer –hay signos de ello en todas partes- que hacia ese horizonte nos dirigimos.
El pionero Stanislav Grof lo expresa de este modo: “Es cada vez más posible imaginar que la psicología transpersonal sea aceptada en el futuro por los círculos académicos y se convierta en una parte integral de una visión científica del mundo radicalmente nueva. Al igual que el progreso científico continúa disipando el hechizo de la anticuada visión materialista del mundo, propia del siglo XVII, también podemos observar los trazos generales de una nueva y emergente comprensión global de nosotros mismos, de la naturaleza y del mundo en el que vivimos. Este nuevo paradigma debería ser capaz de reconciliar la ciencia con la espiritualidad basada en la experiencia, de una naturaleza aconfesional, universal y que abrace a todos, llegando así a una especie de síntesis de la ciencia moderna y la antigua sabiduría” (S. GROF, Breve historia de la psicología transpersonal, en Journal of Transpersonal Research, nº 2 (2010) 134. Puede leerse en:
http://www.transpersonaljournal.com/sp/revista-transpersonalV2.htm
Los subrayados son míos).

Eckhart Tolle. ¿Qué ocurre en el momento de morir?




Eckhart Tolle habla de como afrontar la muerte propia y la de los que nos rodean, de que ocurre cuando alguien muere.

Rupert Spira. ¿Que es lo que queremos decir cuando decimos yo?




Texto extraido de la transcripción de los diálogos del Encuentro con Rupert Spira celebrado en Barcelona del 24 al 26 de febrero de 2012. La música es de Carlus, del álbum "Live at home".

Programa 17 "La Huella del Maestro"




En este programa 17 de La Huella del Maestro tendremos un texto extraido de la transcripción de los diálogos del Encuentro con Rupert Spira celebrado en Barcelona del 24 al 26 de febrero de 2012. La música es de Carlus, del álbum "Live at home (Redux)".

River of Love - Mooji



Tema: Remember de Omkara

Otras hermosas versiones:
http://youtu.be/iCjNp2bkSrE
http://youtu.be/AFn2rGRdD2E

Video originalmente subido por MOOJIJI
http://youtu.be/kKvjHFBasKk

Esta vida es ...
Esta vida es ...
Esta vida es un sueño
Esta vida es un sueño
Se va a acabar en un abrir y cerrar de ojos
Recuerda quién eres
Recuerda lo que eres
¿De quién es esta vida?
¿De quién son estas manos?
¿De quién es esta voz?
¿Qué soy yo?
Esta vida es sólo un sueño
Se va a acabar en un abrir y cerrar de ojos
Recuerda quién eres
Recuerda lo que eres
Recuerda quién eres
Om Gam Ganapataye Namaha
Esta vida es bella
Esta vida es horrible
Esta vida es maravillosa
Y esta vida es sólo un sueño
Un sueño hecho de amor
Recuerda quién eres
Recuerda lo que eres
Recuerda quién eres
Recuerda
Tu estás antes
Antes de estas preguntas
Antes de una respuesta
Recuerda
Tu estás antes
Antes de todo
Esta vida es sólo un sueño
Se va a acabar en un abrir y cerrar de ojos
Recuerda quién eres
Recuerda lo que eres
Recuerda quién eres
Om Gam Ganapataye Namaha

Abelardo Falleti.

Centrando ahora el comentario en el cuerpo físico humano, cabe decir que si todo lo manifestado y dentro de ello el universo visible para los cinco sentidos es una apariencia en cuanto a su forma y sensación de masa y también en cuanto a su fragmentación (espacio-tiempo), ¿qué es el cuerpo físico?
Obviamente es parte de ese mundo manifestado y no puede tratarse de una excepción ya que se tiene la sensación del él mediante los sentidos cerebrales. Le guste o no al cerebro, lo perturbe o no, se trata también de una apariencia. Es una compleja sensación cerebral.
Que el cerebro quiera ignorar este hecho para refugiarse en la seguridad de su propia naturaleza no cambia el hecho. Es así.
El cerebro está proyectado en cada una de las células del cuerpo físico, tal como la Mente está proyectada en el cerebro, y por esta razón toda las células y demás fragmentos de la proyección física trabajan en un orden creativo unitotal que sostiene y otorga continuidad al cuerpo físico.
Esa sensación cerebral queda fragmentada psicológicamente, a su vez, por la identificación del Vestigio de Yo con el cerebro y su contenido dando nacimiento a un pseudo-yo que adquiere imaginariamente la posesión del cuerpo físico.
Esta posesión psicológica del cuerpo físico provoca la aparente fragmentación del cuerpo físico dividiéndolo en “mío” y “tuyo” con lo cual se instala en la psicología cerebral todo un proceso de sensaciones que el cerebro llama nacimiento, crecimiento, vejez y desintegración física, según sea el desgaste de la sensación a raíz de la identificación.
Es inevitable y obligatorio, por lo tanto, que la existencia corresponda a un mundo fragmentado, dividido, porque el contacto con ese mundo es cerebral. Y por lo tanto el propio cerebro verá nacer, crecer, envejecer y desintegrarse no sólo los fragmentos de cuerpos físicos a nivel humano sino que verá tal proceso en todas las cosas manifestadas.
Esto no puede ser modificado.
La cuestión radica en la identificación, en creer ser el cerebro, en que el sentir único manifestado esté degradado hasta el nivel cerebral. Es entonces que aparece el “Yo nací”, “yo envejezco”, “yo me desintegro”.




El universo relacionado con el cerebro a pesar de ser una proyección holográfica, es decir una realidad virtual, se manifiesta como algo orgánico impermanente que es renovado de instante en instante por tratarse de residuos de la Creación misma. Si bien el cerebro proyecta una sucesión de inmovilidades para manifestar el universo, las impresiones que gatillan esas inmovilidades sucesivas están siendo renovadas de instante en instante de modo que lo que el cerebro ve o manifiesta es algo que ya no está. Cuando el cerebro quiere atrapar lo que está detrás de esas inmovilidades se encuentra con algo inatrapable que ilusoriamente llama “vida” pero que en verdad es una apariencia llamada existencia o sea la Casa donde se está pero no se Es.
Y también el Universo aparece matemáticamente ordenado y bajo ciertas leyes físicas bien determinadas por otra causa: todas las partes o fragmentos que lo conforman son manifestados por el mismo cerebro y bajo sus propias leyes.
En este punto surge una duda muy significativa. La cuestión es que el cerebro proyecta la manifestación del universo incluido el cuerpo físico del Hombre que No Es en el que la ciencia de algún modo ve un caos pero admite al mismo tiempo que se trata de un caos ordenado, armonioso, perfecto, e incluso matemático y con ciertas leyes físicas que implican un orden orgánico. Y por otro lado el mismo cerebro con su único mecanismo de funcionamiento proyecta la manifestación emocional en que existe el hombre imaginario, pero en este caso dicha manifestación es un caos, algo inorgánico, conflictivo, que aparentemente escapa a todas las leyes conocidas y que no tiene ninguna estructura matemática.
¿Cómo es esto posible? ¿No es acaso el mismo cerebro el que proyecta ambas cosas?
Siendo el mismo cerebro, ¿por qué razón en un caso existe un orden orgánico y en el otro no?
La respuesta se funda en estas razones esenciales:
1) El universo relativo al cerebro es manifestado por éste debido a que recibe impresiones de un mundo de frecuencias vibratorias que son renovadas de instante en instante de un modo unitotal como residuos de la Creación misma, lo que quiere significar que no se trata de un organigrama, de algo fijo, estático, sino de algo orgánico que existe por sí mismo y no como creación del cerebro. El cerebro manifiesta las formas y sensación de masa mediante una sucesión de inmovilidades pero no crea las frecuencias vibratorias que recibe como impresiones de instante en instante.
2) En cuanto al mundo emocional que aparece en el cerebro está fundado en proyectar su propio contenido o experiencias psicológicas que no son frecuencias vibratorias que existen por sí, y que se renuevan de instante en instante, como residuos de la Acción Creativa, sino que se trata de inmovilidades, de cosas estáticas, fijadas en circuitos neuronales.
3) A pesar de ello es también orgánico en el sentido de un organigrama porque todos los dispositivos que existen en el mecanismo del cerebro también operan en esta dirección meramente lineal, como lo son por ejemplo la válvula de seguridad y la ley de opuestos haciendo que los fragmentos proyectados funcionen de acuerdo con el propio orden de manifestación del cerebro.
4) Visto así el aspecto emocional del hombre cerebral es un caos ordenado como el del Universo proyectado aunque de otra cualidad: uno es orgánico viviente, y el otro es orgánico en un plano fijo.
5) El caos emocional es por lo tanto otra apariencia pero que se encuentra provocado por la identificación. Identificarse quiere decir creer ser aquella cosa con la cual uno se identifica. Es la inadecuada colocación del Sentimiento de Yo, es decir el Vestigio del Unico Sentir o el Vestigio de Ser colocado en el cerebro y su contenido fijo, estático.
Si se produjera la misma identificación con el Universo proyectado que aparece como algo orgánico y ordenado también éste se convertiría en un caos. En un momento nos dolería una lluvia abundante por miles de razones, y en otras nos alegraría, y si alguien matara una vaca o un pollo para comérselo sentiríamos que nos está matando a nosotros y lo golpearíamos hasta matarlo. Y en este caso existiríamos en un movimiento emocional pendular igual al del contenido cerebral del que estamos hablando.



El hombre que no es.

Abelardo Falleti. El hombre que no es.



A sugerencia de Rodolfo, presentamos un texto del maestro Abelardo Falleti, titulado "El hombre que no es". La música es de Carlus, del álbum "Live at home".

Programa 16 de "La huella del maestro"




A sugerencia de Rodolfo, presentamos en este programa 16 un texto del maestro Abelardo Falleti, titulado "El h ombre que no es". La música es de Carlus, del álbum "Live at home".

Canal de Youtube MoojiSpanish

https://www.youtube.com/user/MoojiSpanish

Información de MoojiSpanish

Este Canal esta dedicado a compartir la oportunidad de Satsang con todos aquellos que sienten la necesidad de explorar profundamente su naturaleza verdadera.

Este canal viene concebido en 2008 a partir de los lindos intercambios que Mooji tuvo con buscadores mientras estuvo en Espana. El tiempo que Mooji compartio alli fue precioso, vivo , con preguntas concernientes a naturaleza de la existencia, Dios, paz, Ser... y gracias a las grabaciones compartimos esta belleza contigo. Recientemente estamos actualizando esta página con nuevos videos de Satsangs Espontáneos y tambien provenientes de encuentros intensivos alrededor del mundo , subtitulados en español.

Gracias a aquellos que aportan con sus preguntas y experiencias las cualesh nos ayudan a compartir el mensaje de Satsang y asi dar a buscadores en todo el mundo la oportunidad de descubrir su naturaleza verdadera. Aun asi, aquellos que no deseen ser mostrados aqui, pueden enviarnos un email.

Namaste,

Mooji Shanga

Rabindranath Tagore. Frases.






"Cuando tú me libertas, andan con pie más ligero tus mundos.
Cuando las manchas de mi corazón están lavadas, se aviva la luz de tu sol.
Si el capullo no abre su hermosura en mi vida, el corazón del universo se ahoga de tristeza.
Cuando se levante de mi alma el manto de la oscuridad, será música tu sonrisa".


"Acéptame, Señor, cógeme este rato; y que se lleve el olvido los días lejanos que pasé sin ti.
Tiende este momentillo mio, descansadamente, en tu falda, y tenlo bajo tu luz.
He vagado persiguiendo voces que me atraían, pero que no me llevaban a ninguna parte.
¡Déjame ahora que me siente, tranquilo, a escuchar tus palabras en el corazon de mi silencio!
¡No apartes tu cara de los oscuros secretos de mi alma, sino enciéndelos hasta consumirlos en tu fuego!"


"La educación más elevada es la que no nos proporciona únicamente información, sino la que nos hace crecer en armonía con la existencia".


"Para mi la religión es una cosa muy concreta, aunque no tenga derecho a hablar de ella. Pero si de algún modo he llegado a comprender a Dios, si la visión de Dios me ha sido dada, debo haber recibido la visión a través de este mundo, a través del hombre, a través de los árboles y las aves y animales, y polvo y barro".


"He sido anonadado por las aguas sagradas de la Conciencia. Que fluyen de la fuente de Luz, y contiene mi cuota de inmortalidad".


"¡Cójeme de la mano, que la noche está oscura, y tu peregrino ciego; sácame de la desesperación; prende con tu llama la lámpara sin luz de mi pena; despierta de su sueño mi fuerza cansada!"


"Ante este Ser yo era responsable; porque la creación en mi era suya tanto como mía".


"Firmes son mis ataduras; pero mi corazón me duele si trato de romperlas.
No deseo más que libertad; pero me da vergüenza su esperanza.
Sé bien qué tesoro inapreciable es el tuyo, que tú eres mi mejor amigo; pero no tengo corazón para barrer el oropel que llena mi casa.
De polvo y muerte es el sudario que me cubre. ¡Qué odio le tengo! Y, sin embargo, lo abrazo enamorado.
Mis deudas son grandes, infinitos mis fracasos, secreta mi vergüenza y dura. Pero cuando vengo a pedir mi bien, tiemblo temeroso, no vaya a ser oída mi oración".



"Estoy llorando, encerrado en la mazmorra de mi nombre. Día tras día, levanto, sin descanso, este muro a mi alrededor; y a medida que sube al cielo, se me esconde mi ser verdadero en la sombra oscura.
Este hermoso muro es mi orgullo, y lo enluzco con cal y arena, no vaya a quedar el más leve resquicio. Y con tanto y tanto cuidado, pierdo de vista mi verdadero ser".